Un jabalí se cuela en una residencia de Balaguer y lesiona a una empleada

La mañana del pasado miércoles, en la Residencia Sant Domènec de Balaguer, los residentes vivieron momentos de pánico cuando un jabalí entró en el centro. El animal accedió a través de un patio inglés, rompió unas cristaleras y se movió libremente por el edificio durante dos horas. Una trabajadora resultó herida, aunque no se han reportado daños entre los usuarios. Los Bomberos confinaron al animal y los Agentes Rurales lograron sedarlo para retirarlo de las instalaciones.

Los hechos, recogidos por los diarios SEGRE y LA MAÑANA, vuelven a poner sobre la mesa el problema creciente de la sobrepoblación de jabalíes en la provincia de Lleida. La residencia, situada en la avenida Comte Jaume d’Urgell, alberga a personas mayores, muchas con movilidad reducida. La situación podría haber sido mucho más grave.

La Generalitat, señalada por su falta de control

La irrupción de un jabalí en un centro de ancianos no es un incidente aislado. En las últimas semanas, los vecinos de Balaguer y de otros municipios de Lleida han denunciado la presencia habitual de estos animales en calles y parques. Sin embargo, la administración autonómica no ha puesto en marcha medidas contundentes para frenar la plaga.

El Govern de la Generalitat, con Pere Aragonès al frente, acumula críticas por parte de ayuntamientos y colectivos rurales que exigen un plan integral de control de fauna salvaje. Mientras tanto, los ciudadanos más vulnerables –ancianos, niños en escuelas rurales, agricultores– sufren las consecuencias de una gestión que muchos consideran negligente.

El incidente pudo acabar en tragedia

A pesar de que la trabajadora herida no sufrió lesiones graves, el suceso evidencia la falta de protección en instalaciones sensibles. La residencia Sant Domènec no contaba con barreras físicas que impidieran la entrada de un animal de este tamaño. La pregunta es inevitable: ¿cuántos episodios más serán necesarios para que la Generalitat actúe?

Desde la oposición en el Parlament, partidos como VOX y PP han denunciado en repetidas ocasiones el abandono del interior de Lleida en materia de seguridad y control de fauna. La falta de respuesta del Govern alimenta la percepción de que sus prioridades están lejos de la vida cotidiana de los ciudadanos de Lleida.

Conclusión: un problema que no se puede ignorar

Lo ocurrido en Balaguer es un aviso. La plaga de jabalíes en la provincia no da tregua, y los colectivos más frágiles son los que pagan el precio de una inacción política que dura años. Mientras la Generalitat no adopte medidas reales –batidas controladas, eliminación de puntos de alimentación, refuerzo de vallados–, incidentes como este se repetirán. Y la próxima vez, quizá, las consecuencias sean irreversibles.